¿Ha llegado el momento de crear tu propio negocio?

28 julio 2016

¿Ha llegado el momento de crear tu propio negocio?

28 julio 2016

¿Ha llegado el momento de crear tu propio negocio?
Esta es una de las preguntas que más veces llegan a mi email. Muchos de vosotros queréis saber cuál es el momento óptimo, si lo hay, para crear tu propio negocio y empezar a volar por libre.

Mi historia sin filtros

Hoy quiero contarte mi historia. Sin filtros que la hagan parecer estupenda y sin problemas. Tal y como ocurrió. Paso por paso.

Para encontrar al príncipe azul a veces hay que besar muchos sapos. Hay gente que tiene mucha suerte y consigue todo cada vez que se lo propone. No es mi caso. Es más, lucho cada día por convencer a mis hijos de que el fracaso forma parte del aprendizaje, que no es malo equivocarse, que de los errores también se aprende y que desconfíen de aquellos a los que todo parece llegarles sin esfuerzo alguno. Bueno, quizá esto último es excesivo pero no puedo más con historias almibaradas de niños perfectos, buenos estudiantes, que no juegan a la Play nunca, que obedecen a la primera y que nunca se aburren.

Al grano, que me pierdo. No soy partidaria de decisiones radicales. No va conmigo eso de dejar tu trabajo en cuanto una buena idea pasa por tu cabeza. Esforzarse por conseguir lo que uno quiere no es malo. Puedes trabajar y empezar a crear tu negocio a la vez. Te va a llevar más tiempo, menos horas de sueño y algo de desesperación pero se puede conseguir.

Así empecé yo hace ya más años de los que me gusta reconocer. Trabajando fuera de casa y sacando minutos de debajo de las piedras para aprender, comenzar, reirme, fallar, anular operación y volver a empezar. Así nació «Mac para Todos». Y encima no cobraba ni un euro así que hice de becaria de mí misma 😉

Llega el «Cuento de la lechera»

Cuando la cosa empezó a despegar entré en la fase «El cuento de la lechera». Hice mis cálculos mentales y empecé a multiplicar suscriptores por el hipotético precio que podría cobrar si diera el salto. Y me visualicé perfectamente bajo una palmera del Caribe con un coco en la mano. Jajajaja. No podía ni imaginar la que se me venía encima.

Menos mal que mi queridísimo marido, con bastante más criterio y experiencia que yo entonces, me convenció de que quizás, sólo a lo mejor, mandar a mi jefe a paseo no era la mejor opción. Vamos que de quemar puentes nada de nada.

¿Quieres saber qué pasó? Pues lo lógico y no las fantasías que oyes por ahí. Que de más de diez mil personas que se descargaban gratuitamente los vídeos que hacía cada semana sólo un 1% decidieron apoyarme en mi nueva andadura (gracias amigos!!). Aquello me dejaba mucho más lejos del Caribe y más cerca de mi jefe que nunca.

Pero además, de aquellos que no se suscribieron hubo opiniones para todos los gustos. Desde los amabilísimos que casi me pedían perdón por no hacerlo hasta aquellos que básicamente me decía que cómo me atrevía a cobrar por «eso».

Por cierto, si quieres oirme hablar de todo esto, y muchísimo más que aquí no cabe, y disfrutar un rato de mi compañía puedes hacerlo desde el reproductor que está justo encima o suscribirte de forma gratuita desde iTunes a «Cómo comenzar a vender online» para que, cada semana, te llegue el nuevo contenido directamente.

No me preguntes por qué no tiré la toalla pero estoy convencida de que fue porque estoy acostumbrada a luchar por lo que quiero aunque no se de donde saqué las fuerzas. Es muy duro ver como algo en lo que has puesto todo tu empeño no va como a ti te gustaría.

Mientras tanto me acordé del sabio consejo de mi padre sobre lo de no poner todos los huevos en la misma cesta y se empezó a gestar la idea de pepacobos, una marca más personal. Y no te creas que había dejado mi trabajo. Ahí seguía como un campeona!

Y me dediqué a seguir aprendiendo,a trabajar duro y a encajar como mejor podía los reveses que llegaban.

Y llegó el día…

Hace cosa de un año y medio más o menos los ingresos estaban más estabilizados y empecé a notar una opresión en el estómago que no me resultaba desconocida. Es el aviso que me ha acompañado toda la vida para indicarme que era el momento de hacer algo, de ponerse en marcha. Y lo hice, pero que conste que también influyó, y mucho, que en casa me apoyaran en la decisión y que hubiera un pequeño colchón por si las cosas no salían del todo bien.

De entonces a ahora ha habido de todo. Grandes logros y algún fracaso pero el balance ha sido muy positivo.

Hay que luchar por aquello en lo que crees pero sin perder la cabeza, siendo realistas y muy conscientes de los riesgos. Y, por favor, no te creas esas historias de éxitos rápidos e indoloros. Siempre hay algo más detrás. Excepto si te toca la lotería no conozco ninguna otra forma de forrarte de la noche a la mañana (al menos ninguna honrada).

Por cierto, ¡me voy de vacaciones!. Eso quiere decir que seguiré contigo pero más relajada. Durante el mes de agosto publicaré una vez cada quince días para que no te olvides de mi. Pero estaré leyendo, jugando, y sermoneando a mis «imperfectos hijos» 😀

Disfruta y relájate. ¡Nos vemos pronto!

Interacciones del lector

Comentarios

  1. Jose María Fernández dice

    Buenas tardes Pepa.
    Recién llegado a tu espacio de trabajo quería agradecerte mucho lo que veo en el.
    Me gusta lo que veo, el tono, el contenido y la forma de expresar que tienes tan Natural y espontánea.
    Me identifico mucho con lo que cuentas y quería agradecerte lo que haces por los que tenemos la ilusión de emprender y hacer cosas nuevas.
    Valoro mucho la ssencillez con la que haces tu trabajo y quería decírtelo para que sigas en esa línea.
    Hay muchas personas que valoramos en su justa medida lo que haces y es importante que lo sepas también.
    Necesitamos escuchar de vez en cuando que valoran nuestro trabajo.
    Enhorabuena y hasta pronto Pepa.
    Saludos cordiales

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