Cómo empecé con mi negocio online (I)

28 febrero 2019

Cómo empecé con mi negocio online (I)

28 febrero 2019

Cómo empecé con mi negocio online

Hoy te quiero hablar sobre cómo empecé mi negocio online. Es una pregunta que recibo muchas veces y entiendo que haya cierta curiosidad por saber cómo di ese primer paso que me llevó hasta donde estoy hoy.

En mi caso, y creo que en el de muchos otros, todo surgió de la necesidad. Muchas veces en la vida pasa un tren por delante que tienes que coger en el momento adecuado y si en ese momento no das el salto más tarde puedes arrepentirte de no haberlo hecho.

Los inicios

No sé si sabes que además de esta web en la que estás ahora mismo tengo otro negocio que se llama Mac para Todos que, de hecho, fue el primero.

¿Por qué y cómo surge? En el año 2001 llegó mi primer Mac a casa y entonces era mucho más complicado que ahora conectar un ordenador a Internet. El único proveedor de servicios de este tipo que había en España era Telefónica y por supuesto nadie dentro de la empresa conocía como podía conectarme a la red.

Después de dar mil vueltas desesperada y preguntar en todos los servicios técnicos imaginables estuve a punto de tirar la toalla, devolver el ordenador y cambiarlo por un PC. Y en ese momento pasó por delante el tren del que te hablaba.

Si prefieres escucharme puedes hacerlo desde el reproductor que está justo debajo o suscribiéndote de forma gratuita a “Cómo comenzar a vender online” a través de iTunes.

Me subí al tren

Tenía dos opciones y elegí quedarme con él y seguir investigando. Encargué varios libros en Estados Unidos a Amazon y a través de esos libros y por supuesto equivocándome muchísimas veces conseguir por fin conectar el Mac a Internet. No te creas que fue cuestión de un día; me llevó bastante más tiempo.

En ese momento fui consciente de una cosa: había algo que yo había conseguido y estaba segura de que a cualquiera que lo intentaste le iba a costar muchísimo trabajo. Se me encendió una bombilla y pensé que quizá podía enseñar a los demás a hacerlo.

Descubrí que había un hombre en Inglaterra que estaba haciendo justo lo que yo quería. Estaba grabando vídeos sobre cómo usar un Mac, ¿por qué no podía también yo intentarlo?

No tenía ni conocimientos técnicos ni de creación de negocio pero sí una necesidad interior apremiante de compartir lo que sabía.

De esa necesidad nació Mac para Todos. Y eso demuestra que el no saber o las dificultades técnicas no son una barrera insalvable. No tenía micrófono, no tenía cámara, y aún así me tiré a la piscina.

De los errores se aprende

Los vídeos iban saliendo poco a poco y cada vez mejores pero fui consciente enseguida de que si seguía haciendo todo absolutamente gratis el “negocio” no iba a suponer una diferencia en mi vida.

Tras más de 2 años dándole vueltas y más vueltas decidí que había llegado el momento de empezar a cobrar por lo que hacía y en ese momento tuve la primera gran decepción. De más de 1000 personas que se descargaban los vídeos de forma gratuita solamente veinte decidieron pasar a la suscripción de pago.

La verdad es que, como se dice vulgarmente, fue la primera en la frente. Hasta que algún alma caritativa me habló de un principio de marketing que, por supuesto, yo desconocía: sólo un 3% aproximadamente de la gente que te sigue estaría dispuesta a pagarte por algo.

Cosas así te abren los ojos y empiezas a ser consciente de la cantidad de gente que necesitas si de verdad quieres vivir de eso que te gusta.

Aún así continúe con mi empeño y decidí seguir adelante pasase lo que pasase.

Mantenía mi trabajo, no lo había dejado, y por lo tanto tenía cierta seguridad económica para poder continuar la aventura.

Poco a poco Mac para Todos fue subiendo lentamente. Gracias a los errores (muchos) que cometí y a la sabiduría acumulada con el paso del tiempo fui capaz más tarde de explicarle a la gente cómo había conseguido crear un negocio de la nada. Y de ahí surgió mi propia marca, Pepa Cobos, y el podcast “Cómo comenzar a vender online”.

Pero todo eso te lo contaré en el próximo capítulo 😉 …

Interacciones del lector

Comentarios

  1. ¡Vaya, Pepa, me he sentido super-hiper-mega identificada!!!!
    En 2014 mi marido dejó la empresa en la que estaba y yo le dije: si quieres seguir implicado en la Fórmula 1, yo te monto un blog… un blog que a final de año se había convertido en una mega-web. Soy diseñadora web, que no lo había dicho.
    La cosa creció tanto que dejé mi trabajo a mediados de 2015 para ayudarle.
    A mediados de 2016, con casi nada de ayuda, sólo nosotros, teníamos una media de 500.000 visitas al mes.
    Intentamos monetizarlo, pero entre los aficionados a la F1 la cosa es peor que entre los que somos adeptos de Mac: tan sólo conseguimos 30 suscriptores, o algo así, con una suscripción realmente ridícula en cantidad al año.
    Antes de un año habíamos cerrado.
    Hoy seguimos haciendo cosas relacionadas con el mundo del motor, por gusto, y los pagos han llegado, eso sí, por parte de los equipos y nunca son en dinero, pero merece la pena.
    Mi marido sigue con su trabajo en la Universidad, más “enchufado” (como él dice) que nunca, incluso concediendo entrevistas a los medios.
    Mi negocio como asesora y ejecutora tecnológica para pequeños negocios va creciendo poco a poco y me hace muy feliz.
    Pero lo importante, Pepa y todos los que me lean, no es el fracaso o el éxito, sino lo que hemos aprendido por el camino!!!
    Un besazo!

  2. Gracias por compartir tu experiencia, Pepa. Has dado en el clavo con esta frase: sólo un 3% aproximadamente de la gente que te sigue estaría dispuesta a pagarte por algo.
    Esto es algo que casi nadie te cuenta. Soy mentora (vivo de mi negocio desde 2014) y a mis clientes siempre les hablo de cuáles son sus números y que cuando los tienen claros es mucho más fácil saber en qué enfocarse: en crear una base de datos cada vez más grande, aportarle contenido de valor y de vez en cuando decir a esa base de datos “compra”. Ni más ni menos. Las redes están inundadas de mensajes en los que vas a aprender esa técnica milagrosa en la que “conseguirás clientes en piloto automático”, como si te pudieras echar a dormir. La gente en general se frustra porque claro, del dicho al hecho va mucho trecho que dice el refrán y no te cuentan que ese teórico “piloto automático”, si sucede, es cuando tienes una base de datos monumental y aún así, con lo cambiante que es el mercado y la competencia que hay, no es real. La regularidad en los ingresos te la va a dar tu capacidad de traer nuevas caras a tu negocio constantemente y hacer acciones de venta periódicas. Pepa. Gracias por abrir los ojos a aquellos que comienzan.

  3. Hola pepa gracias por compartir, son más conocimiento ,para los que andamos en busca de ese propósito de vida de encontrar el santo grial, que hara una vida extraordinaria, en nosotros y muchas personas, crecimiento personal. Un abrazo

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